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sábado, 25 de marzo de 2017

El decálogo de la transformación digital


El decálogo de la transformación digital


Creo que desde que vimos a Charlton Heston liderando a un pueblo y abriendo las aguas del Mar Rojo en la película de Cecil B DeMille de los años 50, pocos nos resistimos ahora a no poner un decálogo, unos mandamie
ntos finales en cualquier texto que escribamos. Eso de resumir en 10 frases o en 10 ideas la complejidad de toda una realidad es tentador. Y en eso hemos caído también Mosiri Cabezas y yo en el epílogo de nuestro libro La gran oportunidad. Las claves para liderar la transformación digital en las empresas y la economía que se acaba de publicar estos días en Gestion 2000 (Planeta).

Pero, ya que está hecho, aprovechémoslo. Este post va a dar un repaso a este decálogo que es un modo de revisar de un vistazo la esencia de todo un libro.

Eficientes, competitivos y rentables


El primero es algo muy repetido por referentes como Genis Roca (RocaSalvatella) que ya nos lo comentó cuando nos dio una charla aquí en Neolabels y viene a decir que la transformación digital no es algo que debemos hacer porque toca o por ser modernos y estar “a la última tecnología”. Es algo que hay que hacer con el mismo objetivo que se hace todo en una empresa, para ser más eficientes, competitivos y finalmente más rentables. Este primer “mandamiento” te evita las modas y sentirte abrumado por la novedad constante. Si no te sirve para esos objetivos es que esa tecnología o esa innovación no es valiosa para ti, así de simple. A esto se le denomina “apropiación de la tecnología” que es cuando haces con ella lo que quieres y no a la inversa.

Humildad


El segundo es “seamos humildes”. No creamos que lo sabemos todo. El mundo cambia muy rápido y nuestras convicciones sobre cómo hacer negocios pueden estar equivocadas hoy, aunque valieran y fuesen útiles hace años. Como dijo Mark Twain “lo que causa problemas no es tanto lo que la gente ignora, como lo que sabe y no es verdad”. Cuestionémonos lo que hacemos y si hay que cambiar hagámoslo rápido y con convicción. Esta etapa no permite muchos titubeos, sectores enteros entran en crisis y se tienen que reinventar en menos de una década

 Adaptación constante


El tercero es sobre el entorno. No podemos cambiarlo y nuestro mundo digital es más incierto, más volátil, más ambiguo y mas complejo que antes. Es más difícil predecir el futuro en un mundo no lineal, con fuerzas exponenciales como la ley de Moore actuando en el interior. Solo podemos desarrollar más nuestra capacidad de adaptación a los cambios, nuestra capacidad de actuar sobre ellos y si estamos al día tal vez podamos anticiparnos, no a los cambios pero si a la adopción del cambio por nuestros competidores. No hay que olvidar que como en el chiste de los excursionistas uno no puede ser más rápido que el oso, pero si más rápido que el otro excursionista.

Poder, autenticidad y transparencia


El cuarto es sobre el poder. Las empresas ya no tienen el poder absoluto de antaño en el mercado y deben comportarse a partir de esta convicción. El consumidor, el usuario es hoy poderoso porque es social y dispone de herramientas y de voz propia. Esto obliga a ser más honestos, más transparentes, más auténticos, más como decimos ser al dotar de atributos a nuestra marca. Si no lo somos, si simulamos nos descubrirán y nos lo harán saber.

Con ojos de cliente


El quinto es que pensemos como clientes, veamos el mundo como ellos. Esto nos hará crear soluciones más simples. Las “soluciones de ingeniero” ya no triunfan, las que ganan son las que tienen el diseño integrado con la tecnología. Apple nos da la pauta, su éxito no es solo tecnológico, es de pensar como el cliente. Cuando haces esto los clientes se sienten bien con tus productos y a ti te va bien. El diseño ha de hacerse desde los ojos del cliente, desde su experiencia de uso, desde sus necesidades.

Las tres “C”


El sexto es sobre abrirse. Los dos anteriores ya nos han dado la pista. Aquí te damos una fórmula. Usa “las tres C”. Conversa, Comparte y Colabora. Conversar significa escuchar, no solo hablar. El mundo es social, los clientes son sociales, hablan de ti, te hablan a ti y también quieren ser parte del diseño de tus soluciones. No te sientas amenazado, al contrario es un valor que puedes aprovechar. La escucha social es fuente de información y antídoto contra las crisis larvadas e invisibles. Muchas empresas lo están haciendo, Lego lo hace de maravilla y consigue fans más que clientes.

El mundo es Blended


El séptimo es sobre la mezcla, sobre ser “blended”. Los mejores whiskies son blended, mezclan de diversas fuentes hasta conseguir su sabor característico, por el que son apreciados. Aprovecha la diversidad. Tanto de género, como de edad como de formación. De la mezcla surge la creatividad, de la uniformidad no puede surgir, podrás tener eficiencia, pero nunca innovación. El mundo no es digital, el mundo es una mezcla de digital y físico y las empresas que hagan mejor esa combinación serán los líderes en esta nueva etapa económica. No existe el ciberespacio, esa visión es antigua, existe el mundo y es una mezcla en la que vivimos sin darnos cuenta muchas veces de si algo lo hicimos digitalmente o físicamente.

La tecnología como puente


El octavo pone el foco en la tecnología. Todo ha empezado por la tecnología. Toda nueva tecnología es una puerta, una ventana a unas nuevas oportunidades. Pero la tecnología, como dijimos en el punto 1 no es un fin en si mismo. La tecnología tiene sentido solo si te ayuda en tres cosas que ya hemos enumerado:

• Ser más eficientes
• Conocer mejor al cliente
• Crear nuevas experiencias relevantes para los clientes

Un cambio liderado por personas


El noveno es sobre las personas. La transformación digital es un cambio y los cambios los hacen las personas. Si se olvida esto y se le atribuyen cualidades “mágicas” a la tecnología por sí sola para cambiar el mundo, se fracasa, y estamos hartos de ver fracasos llenos de costosa tecnología inútil porque nadie la usa, porque nadie la quiso o a nadie se le consultó, se le formó ,se le motivó o se le dio una visión de futuro. Si en el cambio no se cuida la comunicación, el liderazgo y los ritmos y obstáculos del cambio, da igual lo que gastemos en tecnología, eso no funcionará.

La comunicación es la clave


El último, el décimo, es sobre la comunicación. Cuando alguien cambia debe contarlo. Cuando una empresa se transforma debe contarlo a todos sus interlocutores, pero tanto internos como externos. La comunicación es el ingrediente secreto de este cambio que es la transformación digital. Hay que hacer una comunicación relevante a los clientes, pero también a los empleados, y a los accionistas. No hay transformación digital sin comunicación con nuevos códigos. La comunicación aporta coherencia y sincroniza todo el proceso.

Y, como todo decálogo, se puede sintetizar en una piedra de toque, una prueba definitiva de que lo estamos haciendo bien. Esta clave nos la dio Carina Szpilka que hizo el prólogo del libro y que dice simplemente que“lo digital es más humano”. Si cuando revisas tus planes no estás pensando en tus clientes, en tus empleados, en la comunicación y solo tienes planes de tecnología, no estás planificando una verdadera transformación digital, tu cambio no es lo bastante humano, no es lo bastante digital, no tendrá éxito. Así de fácil y así de directo.


De hecho, como decía Johny Ive responsable de diseño de Apple “la tecnología está en su punto álgido cuando simplemente desaparece”.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Innovación en modelo de negocio: Finfrock, empresa constructora

Una vez más, como ya hice en alguna entrada anterior, me empeño en demostrar que no está todo inventado y que incluso en sectores aparentemente maduros (recordad, no son los sectores, son las empresas las que se quedan atrás) y comoditizados donde se compite en precio fundamentalmente, se puede innovar. Diría que no solo se puede, sino que se debe innovar si la intención es sobrevivir y sobre todo, diferenciarse para obtener una mayor rentabilidad. En esta ocasión, le toca el turno a un sector plagado de empresas que compiten en base a reputación ganada a lo largo del tiempo y fundamentalmente, en base a precio: la construcción.
La empresa en cuestión se llama Finfrock. Empresa americana, con sede en Florida. Originariamente, una empresa de elementos prefabricados. Esto es precisamente lo que era hace unos años. La típica empresa que suministraba el producto a grandes contratistas que eran los adjudicatarios de una obra. Y que tras diseñarles o adaptar el diseño original para emplear sus elementos prefabricados, estos se incorporaban a la obra.

Sin embargo, Finfrock, en un momento determinado decidió innovar su modelo de negocio. Se dio cuenta, como bien saben muchas empresas de prefabricados, del potencial de su producto por las ventajas que ofrece en estandarización, rapidez de montaje, a menudo reducción de coste y mejora del cumplimiento de plazos. Además, seguramente, se dio cuenta de que gran parte del valor que aportaba su trabajo era trasladado, sin recibir un gran retorno por ello, al contratista principal.

¿Y si pudiera controlar el proceso completo? Quizá conseguiría múltiples sinergias ya que el diseño de cada construcción estaría desde el inicio pensado para minimizar los problemas futuros (encaje de los elementos de electricidad, agua, climatización, saneamiento, etc) además poder tomar sus propias decisiones y asumir responsabilidad total.

Así, Finfrock decidió hacer una integración vertical hacia adelante y convertirse en un contratista general que ofrecería un servicio completo de diseño, fabricación, tramitación y construcción donde desde el inicio existiría un único responsable y que aseguraría una reducción del riesgo, coste y plazo. En cierto modo, algo muy parecido a una empresa dedicada a EPC, pero elevado a un nivel superior a través de y partiendo de la estandarización de los elementos básicos (que no de la solución) y de la realización autónoma de los trabajos, y con el control total del ciclo sin necesidades de subcontratación.

¿Y cómo hacen para minimizar la maquinaria pesada? Sencillamente como resultado de su forma de construir y su focalización en la edificación. Básicamente necesitan maquinaria de elevación para los elementos prefabricados además de un pequeño número de maquinaria de movimiento de tierras.

Como digo, esta estandarización de los elementos constituyentes, no es sinónimo de homogeneidad de diseños. Una de las grandes capacidades de Frinfrock es la personalización de las soluciones, ya que cuenta con un equipo de ingeniería y diseño muy potente, capaz de, empleando un software propio, adaptar soluciones únicas con el kit de elementos prefabricados.

Además, Finfrock, emplea la última tecnología ya no solo en el diseño, sino también en la construcción de manera que sus equipos de construcción en obra, disponen de tabletas con los diseños y sistemas de realidad aumentada que reflejan en cada momento lo que hay que hacer, lo que falta y vuelcan esa información para que el cliente pueda disponer casi en tiempo real de esa información. Por supuesto, todo ello, unido a la última tecnología para la fabricación de elementos prefabricados mediante láser, vinculado directamente a su software de diseño.

De este modo, Frinfrock da un paso más allá en el sector de la construcción, que además de ser beneficiosa para sus clientes en términos de plazo, tiempo y coste, así como en seguimiento, fiabilidad, comunicación y tranquilidad, es rentable. Constituye una solución integral de construcción al innovar en su sistema de entrega.

Adicionalmente, la empresa también comercializa su software para diseñar estructuras de elementos prefrabricados a través de una empresa filial, mediante un modelo de "software as a service", con una suscripción anual, que incluye mantenimiento, servicio técnico de atención, etc. Un modelo de negocio adicional, muy en la línea de la gestión de un portfolio de los mismos, que como comenté recientemente es el futuroy que además les protege y permite crear una fuente potencial de clientes.


Así, Finfrock, basándose en una serie de capacidades y recursos clave que disponía ha sabido redefinir la manera en la que compite mediante un modelo de negocio innovador, quizá no por las partes que lo constituyen, pero sí por la manera en la que las ha sabido ensamblar para generar valor.

Aumento de la Robotica

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